Estamos en crisis, pero esta crisis no es una crisis económica, ni mucho menos. No estamos en crisis ahora. El ser humano está en crisis desde hace milenios, está desequilibrado, fuera de lugar. Seguimos paciendo en nuestros pesebres sin pensar mucho, -"siempre a sido así muchacho, no sé puede hacer nada"-. Pero alguien nos echa la comida en esos pesebres desde hace mucho tiempo, y no nos alimenta a cambio de nada. El matadero es el final, la esclavitud, la incultura, la desinformación, la no libertad.
Pero a nuestros alimentadores les quedan dos siestas porque nosotros estamos empezando a despertar de nuestra siesta.
Pero a nuestros alimentadores les quedan dos siestas porque nosotros estamos empezando a despertar de nuestra siesta.
